- Me encuentro como si durante todo este tiempo he estado intentado demostrar algo que no soy. La verdad es algo que, siempre, le ha pasado a alguien, ¿no? Ahora está muy de moda, en cierta manera es muy romántico todo, y yo había perdido esa esencia.
- Ya...
- Nunca me había observado. Y ahora es como si me hiciera un examen cada día ¿sabes? He adivinado qué me gusta, y no aquello que le gustaba a los demás y yo decía convencidamente "pues sí a mi también pues... porque queda mejor"
- Te gustaba el sushi porque estaba de moda, me acuerdo. Hubo una temporada por la que casi cada día comías sushi sin parar. No tenías término medio. Bueno, en realidad no tenías opinión propia.
- Gracias... En realidad siempre he dejado que elijan por mí, cosas esenciales como "qué comemos hoy" o "deberías estudiar de esta manera y no como haces tú", "que horrible vas, quítate eso y ponte esto"...
- ¿Y ahora?
- Todo es diferente, tengo autonomía propia y además siento como si me he desprendido de todo lo demás, pero no dejo de darle vueltas a una cosa. Cada día sueño con que entro en una plaza enorme, totalmente vacía, y de repente, aparece una puerta que se abre detrás mío y tengo la impresión de que he de entrar y buscar algo, pero mis pasos se hacen cada vez más lentos, más austeros.
- ¡Vamos bien! Ni he estudiado a Freud, ni siquiera a Jung...
- Pfff...
- Pero si tuviera que decirte algo, te diría lo siguiente. Quizás ese algo que buscas, mientras lo estés buscando, no lo encuentres en la forma en que lo estás buscando.
- Pfff...
- Pero si tuviera que decirte algo, te diría lo siguiente. Quizás ese algo que buscas, mientras lo estés buscando, no lo encuentres en la forma en que lo estás buscando.
- ¿Y si dejo de buscar?
-¿Qué quieres encontrar?
- No quiero encontrar nada. Cada vez que encuentro algo no me he doy cuenta de qué es lo que tengo entre mis manos y acabo por perderlo. Parece el pez que se muerde la cola: busco, encuentro, pierdo, busco, encuentro, pierdo...
- Deja de buscar en sueños, encuéntralo en ti mismo y déjalo perder cuando sea necesario.